Fantasías y deseos sexuales gay 3:)

Pillines llego la hora de aclarar algo… Las fantasías y los deseos sexuales son dos cosas totalmente diferentes. Muchos portales web suelen hablar de «fantasías sexuales gay» y muestran una lista de situaciones que en realidad NO SON FANTASÍAS, pues en realidad son deseos.

¿Cómo así?

¡Si! Las fantasías sexuales son esas situaciones con las que solemos fantasear pero que en realidad son casi imposibles de realizar. Por ejemplo quienes fantasean con tener sexo con un actor famoso, o quienes fantasean con tener sexo en la luna… Por poner algunos ejemplos. Y obvio que algunas personas podrán lograr que esas fantasías se conviertan en realidad, pero no es algo que este al alcance de cualquier mortal.

Por otro lado tenemos los deseos sexuales… Estos si se pueden cumplir.

Así que hablemos de algunos deseos sexuales que son comunes entre los hombres gay.

Tener sexo con alguna figura de autoridad.

¡Efectivamente! Sabemos que muchos pillines suelen desear en sus húmedos pensamientos una faena con un policía, con su jefe, con su entrenador de gimnasio… Lo importante de este deseo es que esa otra persona sea una figura de autoridad y que ante ellos nosotros seamos un jugoso culito inocente.

Tener sexo en público.

Si bien el cruising cada día es algo normal en muchas ciudades, para otras personas suele ser un deseo por cumplir. A quien no le ha generado algo de morbo pensar en una manoseada en el metro, o una buena mamada en esa esquina oscura cerca al trajo. Ese miedo a ser vistos o descubiertos, ese morbo a que quien nos vea se toque o se una, es algo interesante.

Sadomasoquismo y otras cosas interesantes…

Retomando un poco el tema de las figuras de autoridad… Muchos suelen fantasear con sodomizar a alguien o ser sodomizados. Esos deseos donde el cuero, las cuerdas y buenos nudos, son bastante comunes y deliciosos cuando se llevan a la realidad.

Juegos de roles.

Otro deseo interesante (y recomendado para quienes no pueden hacer realidad el primer deseo del que hablamos) es el juego de roles. Esos juegos sexuales en los que tu pareja se disfraza de policía para hacerte una requisa ardiente, o donde te disfrazas de doctor y realizas un tacto anal a tu pareja (con guantes de latex incluidos), son una buena experiencia. Los disfraces serán una buena herramienta para romper con la monotonía pillines.

Trios u orgías.

Seguro uno de los deseos sexuales más recurrentes… Pensar en que puedes tener a tu alcance más de un pene o culito es muy morboso. De hecho no es complicado llevar a la realidad este deseo. Basta con ir a un buen sauna gay para que este deseo sea una ardiente y húmeda realidad (Se los digo por experiencia. Lean esto y lo verán).

 

 

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