Aumento de los pectorales en los hombres a través de implantes

La colocación de implantes pectorales se dirige principalmente a hombres de edad madura cuyo pecho se ha relajado, o en hombres jóvenes que no obtienen los resultados que desean con la práctica de musculación. El resultado de esta operación, que se debe efectuar por un cirujano estético, es el aumento del volumen de los pectorales y es visible inmediatamente después del procedimiento.

El torso presenta una musculatura de aspecto natural con pectorales bien definidos. Los implantes se funden con la silueta y la define perfectamente. La cirugía, muy poco dolorosa, no deja prácticamente cicatrices.

Esta operación quirúrgica puede ser también reconstructiva, como en caso de malformación o de anomalía mamaria, tal como una asimetría entre los dos pectorales, una hipotrofia, o una aplasia de un músculo pectoral como por ejemplo en el síndrome de Poland.

La región pectoral está formada por 3 músculos, el gran pectoral, el pequeño pectoral, y el subclavio. El gran pectoral recubre los dos otros, y es el que se percibe por debajo de la piel. Los ejercicios de musculación pretende desarrollar estos grandes pectorales porque contribuyen a ofrecer al torso una silueta tonificada y masculina.

Pero los músculos pectorales no responden siempre como se desea a la musculación, por muy frecuente e intensiva que sea. Además suele ser más frecuente en hombres delgados. Un accidente o una enfermedad pueden igualmente dejar secuelas en un individuo, impidiendo, por ejemplo, la realización de flexiones o levantar pesas.

En estos diferentes casos de figura, la colocación de implantes podría ser la solución ideal ya que es rápida y poco dolorosa, permitiendo esculpir y armonizar el torso de forma natural y duradera, aumentando el volumen, la proyección, y la tonicidad de la zona pectoral.

La consulta preliminar permite al cliente plantear todas las preguntas que desea relacionadas con la cirugía y la anestesia, los riesgos o complicaciones eventuales, las contraindicaciones, unos medicamentos y recomendaciones postoperatorios requeridos. Esa entrevista previa también permite expresar los deseos con relación al tamaño y a la proyección del implante.

El cirujano sugiere la prótesis mejor adaptada al tamaño del gran pectoral de su cliente y le aconseja sobre la forma de la prótesis, más rectangular o más ovalada. Una proyección moderada y una forma ovalada crea un modelo natural. Una proyección acentuada y una forma rectangular ofrece un aspecto más atlético. A base de silicona resistente, los implantes son muy bien tolerados por el cuerpo. En todo caso se recomienda cambiarlos a los diez años.

Las contraindicaciones pueden ser las siguientes: problemas psicológicos, enfermedades crónicas, problemas coronarios y respiratorios. La evaluación médica preoperatoria practicada por el cirujano permite al médico comprobar que no existe ninguna contraindicación para la operación, y por tanto descartar cualquier riesgo.

La intervención dura aproximadamente hora y media y se realiza con anestesia general.

La intervención consiste en practicar una incisión de aproximadamente 5 centímetros por debajo de la axila, es decir bajo el brazo, en un pliegue de la axila. El cirujano inserta después la prótesis de silicona en posición retropectoral, es decir entre las costillas y el músculo gran pectoral. La operación se termina con los puntos de sutura reabsorbibles, sin necesidad de drenaje. Un tratamiento analgésico y la necesidad de llevar una faja torácica compresiva también se prescriben.

El torso presenta una apariencia mucho más musculosa sin reducir la fuerza muscular. Las cicatrices son completamente invisibles porque quedan disimuladas bajo el pliegue de la axila. Es necesario entre 4 y 6 semanas para poder apreciar el resultado final. Los resultados son permanentes y naturales. El cliente gana en confianza en sí mismo y en autoestima.

Los riesgos se centran en los comúnmente asociados a la anestesia, el desplazamiento de la prótesis, la hinchazón generalizada, una pérdida de sensibilidad, hematomas, acumulación de líquido o seroma, e infección.

 

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