Sacerdote es llevado a Roma de “emergencia” para curar su adicción a Grindr

Es sabido que existen sacerdotes que por cualquier motivo ocultan su homosexualidad bajo sus hábitos y prácticas religiosas. En varias ocasiones se han desenterrado historias de clérigos que tienen relaciones sexuales y de pareja con otros hombres. Hace poco fue revelado un caso similar en un seminario religioso realizado en el colegio católico St. Patrick en Irlanda, uno de los más antiguos en el país, en donde un grupo de jóvenes seminaristas candidatos a profesar el sacerdocio fueron descubiertos usando Grindr.

La noticia acerca de estos estudiantes se volvió un escándalo en el país. De acuerdo con Irish Independent, un medio local, uno de los jóvenes implicados en el caso fue Deacon Michael Jack Byrne, mismo que se encuentra en un tratamiento destinado a eliminar una de sus adicciones: el uso de Grindr.

Todo comenzó cuando el joven invitó a un hombre a su habitación en el colegio a través de la aplicación Grindr. El asunto no pasó desapercibido, ya que Deacon agredió sexualmente a su invitado.

El incidente ocurrió en 2015, cuando supuestamente Byrne se reunió con un hombre de mediana edad cuyo nombre se desconoce. Los hombres comenzaron a conversar a través de la aplicación e intercambiaron imágenes subidas de tono. Posteriormente, el religioso invitó al hombre a pasar la noche juntos en un “fiesta de pijamas”.

Aún no está claro si los hombres acordaron encontrarse para tener relaciones sexuales o sólo para charlar. No obstante, el invitado denunció que cuando acudió al encuentro se quedó dormido y poco tiempo después despertó para darse cuenta que Byrne lo estaba sometiendo a actos sexuales con los que él no estaba de acuerdo.

Tras ser agredido acudió con el arzobispo Diarmuid Martin, quien es el director del colegio, para denunciar al joven por haber abusado sexualmente de él.  En una entrevista con un periódico del país el agredido mencionó: “Creo que este joven no es apto para el sacerdocio, puede hacer esto (asalto sexual) de nuevo en el futuro”.

En un esfuerzo por evitar el escándalo, el arzobispo transfirió a Byrne a Roma, donde se encuentra escondido en un monasterio desde entonces. ChurchMilitant, un medio de corte religioso, se acercó a fuentes cercanas a Byrne, las cuales confirmaron que pese a la negación del hecho él era el único estudiante presente cuando el hombre entró al colegio.

El arzobispo no ha comentado absolutamente nada sobre el incidente y el perfil de Byrne en Grindr, al igual que él, desapareció.

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