Los mejores consejos prácticos sobre depilación masculina

El tiempo en el que la virilidad se medía por la cantidad de vello presente en el conjunto del cuerpo ha quedado superado. Hoy en día, la depilación ha dejado de ser algo tabú, pero cuidado con no pasarse de la raya. ¿Hasta donde se debería llegar?

En estos últimos años, la barba tiene tendencia a ir ganando terreno, mientras que el resto del vello corporal se va eliminando. La depilación de la espalda, de la ingle, se ha convertido en algo frecuente, según un curioso estudio de la marca de cuchillas Gillette, realizado en 2014.

Si la pilosidad facial es algo cada vez más aceptado e incluso apreciado por las mujeres, no ocurre lo mismo para otras zonas del rostro.

Con la pinza de depilar, independientemente del sufrimiento provocado, se deben retirar uno a uno los vellos que unen las dos cejas. Por un afán estético, conviene no divertirse en querer definir exageradamente la línea de las cejas, por añadir un toque personal, puesto que el resultado debe siempre ser lo más natural posible. También se puede utilizar la cera para retirar los vellos que crecen de las fosas nasales y de la parte interior de las orejas.

Axilas

Según el estudio presentado por Gillette, la parte del cuerpo que se debe someter a consideración a la hora de la depilación es ante todo la espalda. Posiblemente no veamos el crecimiento del pelo irregular, largo y negro, que se produce en la espalda, sin embargo nuestra pareja es la que al final termina por sufrirlo. Normalmente, a la hora de solicitar un masaje, la persona encargada de hacerlo suele poner sus reticencias dada la presencia de vello.

Lo ideal es acudir a un instituto de belleza, puesto que encontraremos siempre una fórmula muy adecuada para nuestro caso en concreto. La depilación masculina ha dejado de ser tabú, por tanto ya es posible solicitar que se elimine el vello que crece sobre los hombros y los tríceps.

Con relación al vello que crece sobre el torso, la cuestión es menos radical. Su posible depilación depende más bien de los gustos de cada uno y también de los de la pareja. La eliminación completa del vello del pecho y de la cintura abdominal con cera requiere después un mantenimiento bastante frecuente. El estudio de Gillette precisa que el 40% de las mujeres prefieren un vientre depilado. Una buena solución, para el conjunto del torso, es conservar cierto tamaño del vello, estimado en varios milímetros únicamente, con ayuda de una recortadora.

Lo mismo ocurre para las axilas, puesto que un rasurado muy apurado podría sensibilizar demasiado y hacer dolorosa la retirada del vello. Conviene no olvidar que la eliminación del vello de la axila permite reducir en un 57% los eventuales malos olores.

El sujeto se hace más sensible cuando se trata de retirar el vello situado por debajo de la cintura. Por una cuestión de confort e higiene, cada vez son más los hombres que deciden depilarse las partes íntimas. Según el estudio de Gillette, el 38% de los sondeados se desprende de los vellos de las ingles.

Si la depilación completa de los vellos púbicos es muy higiénica, no siempre es requerida. Se puede pensar en repasar con frecuencia la zona con ayuda de una recortadora. Una vez más, esto merece ponerse de acuerdo con la persona que comparte la vida íntima del varón.

Los institutos de belleza que acogen una clientela masculina ofrecen igualmente la posibilidad de eliminar el vello de las nalgas. La cuestión suele platearse naturalmente una vez que se ha eliminado el vello de las piernas, para evitar un contraste demasiado fuerte.

Para los ciclistas o los que practican natación, la depilación de las piernas es lo más aconsejable, e incluso indispensable. En todo caso, algo indispensable es la eliminación del vello de los dedos de los pies.

 

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