Historia de un trío amoroso…

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Hay una canción que dice “amor de tres es una mala relación”, sin embargo, esto no es necesariamente cierto cuando las partes involucradas tienen pleno conocimiento y libertad. En la trieja, o triada amorosa —como ellos se denominan— conformada por Derrik, Frank y Alejandro, uno de los ingredientes principales que hace que la ecuación funcione, es la honestidad. Ellos tres han decidido compartir sus vidas en un esquema poliamoroso y les ha funcionado de maravilla.
¿Cómo fue que se conocieron?

Alejandro: nos conocimos por medio del internet. Yo tenía 9 años casado con Frank, que también lo conocí por internet, cuando Derrik nos contactó; a Derrik lo había visto yo en una red social hace 7/8 años y desde entonces me gustó. Con ambos fue un flechazo la primera vez que los vi, a uno en vivo y a otro por su perfil de una red social. Queriéndolo, sin querer, con el tiempo coincidimos.

Derrik: yo soy de Tijuana, pasamos unos tres meses charlando por Messenger y Skype, hasta que eventualmente vinieron los chicos a Tijuana. Pasamos unos tres días juntos aquí, y la verdad, hablando por mi cuenta, después de ese tiempo ya me había enamorado.

¿Ahora que son una triada, viven juntos, separados, cada quién por su lado?

Frank: Alex y yo vivimos en CDMX. Yo vine por cuestión del trabajo y Alex vino conmigo. Llevamos casi dos años aquí y poco más de un año juntos los tres. Derrik vive en Tijuana. Ha vivido un tiempo acá con nosotros para estar juntos más tiempo, pero por cuestiones laborales y personales, regresa a Tijuana.

Derrik: yo voy muy seguido para allá cuando el trabajo me lo permite, usualmente por una semana al mes pero a veces voy por semanas o meses, y ellos también vienen a Tijuana cuando pueden. Para mi, después de un año de estar en esta relación de tres, considero que tengo casa en Tijuana y casa en la CDMX.

¿Cómo y cuándo se plantearon por primera vez la idea de romper con el esquema tradicional de pareja?

Frank: La primera vez creo que fue hace unos años en un viaje a Europa, donde Alex y yo conocimos a una persona que nos gustó a ambos y fue la primera vez (creo) que tuve la sensación de poder ‘querer’ a alguien entre dos.

Alejandro: Esta parte de salir del esquema me fascina de la relación, la constante oportunidad de cambio que te da, de transgredir el molde preestablecido para tu propio bien; es tener la oportunidad de ser el propio escritor de tu vida, de ser libre y responsable de ella.

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Uno de los principales obstáculos que viven estas formas alternativas de relación es la manera en que son percibidas. A diferencias de otros esquemas poliamorosos, ellos son una triada cerrada, cosa que para algunos puede ser difícil de aceptar, pues existe un prejuicio que asocia al poliamor con la promiscuidad. Sin embargo, ellos han llevado las cosas bastante bien incluso con sus respectivas familias.
¿Saben sus familias que viven bajo este esquema amoroso?

Derrik: Creo que mi mama ya sabía, porque nos comunicamos mucho por Facebook, pero le conté todo oficialmente cuando fui a visitarla en Houston. Tenía muchas ganas de hablarle de todo en persona. De hecho recordé de la platica que tuvimos cuando salí del clóset hace 15 años. Los nervios, todo. Pero todo salió muy bien, se lleva muy bien con los dos.

Frank: Hemos sido bendecidos con mucho amor, comprensión y respeto de parte de cada una de nuestras familias. Ellos nos han apoyado, acompañado y defendido desde el amor que nos tienen como ‘triada’ o ‘familia’, como por el cariño individual que tienen por nosotros.

¿Suelen ser abiertos sobre este tema en otros ámbitos, como el trabajo, o clubes, o círculos a los que pertenecen, o sólo lo llevan de forma privada?

Alejandro: Si, donde quiero y debo hablar sobre mi estado civil, claro que si.

Frank: En mi caso, no es algo que oculto de mis amigos o la gente con la que trabajo, pero no es mi carta de presentación. Es algo también personal, no todos tienen que estar enterados. Menos cuando se trata de morbo, ya que en mi experiencia se tiende a sobresexualizar mucho este tipo de relaciones.

¿Han sido víctimas de discriminación en algún servicio público o lugar al que hayan asistido como triada amorosa?

Alejandro: Si, en el metro. En otros contextos, en redes sociales y rumores de gente cercana.

Frank: cuando hemos andado en lugares más públicos y nos hemos besado cada quien entre los tres, obviamente atrae miradas, tanto de asombro como de juicio y muchas cosas más. No creo yo que sea o seamos de esas personas que están queriendo dar un espectáculo, sino que para mí es poder dar y recibir un cariño de la(s) persona(s) que amo.

Derrik: aparte de las miradas, —y de unas señoras que se sienten con mucho derecho aparentemente de opinar de cualquier cosa del mundo aunque no tenga nada que ver con ellas (tipo Doña Lucha), que nos dicen cosas como “que asco,”— no nos ha pasado nada. De hecho muy frecuentemente la gente nos para en la calle y pide una foto con los tres.

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Una preocupación de las personas que viven en esquemas alternativos de relación es la situación jurídica. Las relaciones que tienen más de dos integrantes no están contempladas en la constitución y plantean un nuevo horizonte en el panorama legal que debería comenzar a atenderse como ya han sido amparadas por la ley las parejas del mismo sexo, por ejemplo.
¿Creen que este tipo de relaciones deban legislarse, como ya se ha hecho con el matrimonio igualitario?

Derrik: Por cuestiones legales, yo sí quisiera que se legalizaran de alguna forma, por la misma justificación que nos ha llevado al matrimonio igualitario. ¿Qué pasa si uno de los tres se enferma y está en el hospital y sólo el esposo legal puede pasar para verlo?

Alejandro: creo que más allá del matrimonio o de perpetuar el constructo “familia tradicional” con permiso de una Constitución, el derecho civil pudiera contemplar leyes que protejan legalmente la unión de ciudadanos en edad de decisión legal el emparentarse bajo el principio de comunidad para fines de beneficio mutuo. Me gustaría que si fuese legislado algo al respecto, se hiciera desde los derechos humanos y no desde la moral.

Frank: Esto me parece tan importante como todo tipo de matrimonio igualitario, para poder proteger los derechos y deseos de cada uno de los integrantes. Para mí, es como ser una familia, una comunidad, un grupo en unidad.

¿Creen que con el tiempo estas relaciones poco a poco irán normalizándose?

Frank: por supuesto. Antes de estar en esta situación no sabía mucho de ellas. Ahora me doy cuenta que hay muchos tipos de relaciones y mucha gente viviéndolas. Me gusta esa diversidad.

Alejandro: yo creo que si, por lo pronto veo que rápidamente se ha convertido en el tema en boga para ciertas personas. Cada día veo más gente que le seduce la curiosidad de conocer más o estar en una triada. A veces, tal fascinación me recuerda esa época donde todas las adolescentes fanáticas de t.A.T.u. aspiraban con una experiencia bisexual, jejeje. Me da gusto que esta curiosidad los lleve a darse la oportunidad de construir nuevos esquemas mentales en relación a la expresión amorosa y comprometida de una relación afectiva humana.

Derrik: creo que lo importante es aceptar y respetar que el amor viene en una variedad infinita de diferentes colores, sabores, tamaños y formas. Cada vez el concepto de las triadas es menos y menos tabú. Y cada vez la gente que se atreve a seguir sus corazones y vivir la vida como su corazón manda se esconde menos y menos. Así que, como pasó con las parejas del mismo sexo, nada mas es cuestión de tiempo.

Al ver las fotos de esta triada uno sólo puede apreciar felicidad en sus rostros, esa satisfacción transparente de quien rompe el molde del mundo para crearse uno propio y distinto, acorde a sus propias reglas, creencias y necesidades afectivas.

¿Tú te atreverías a romper el esquema de una pareja tradicional para vivir en una triada amorosa?

 

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